“Oh the rusted signs, we ignored through all our lives
Choosing the shiny ones instead”
Esta pequeña parte de la letras de “Thumbing my Way” de Pearl Jam refleja algo curioso que me sucedió la semana pasada.
Pasamos la vida buscando metas grandes, sueños grandes, siguiendo las grandes señales, mas muchas veces la vida nos pone señales más pequeñas, menos relevantes, que terminan cambiándonos el destino.
Lo que vengo a contarles no es tan místico ni significativo como eso, pero sigue la misma lógica.
Mi trabajo actual tiene, como todos, sus defectos y virtudes. El sueldo que da para vivir lo justo y hasta un poco apretado, los 45 minutos diarios y 2 líneas de metro para ir y venir, el horario y su clásica inflexibilidad, la coacción a la libertad de tiempo y espacio, digamos, lo clásico de la mayoría de los trabajos. Por otra parte es un trabajo estable, fácil de hacer, entretenido y agradable.
Hace un par de semanas tenía los ánimos bajos, esa clásica sensación que empieza a los 6 meses de haber emigrado en la cual te sientes perdido, extrañas casa, no sabes como vas a llegar a alcanzar tus metas y la búsqueda de una una “shiny sign” que no aparecía. Estas cosas pasan, hay que saber afrontarlas como algo pasajero, buscando la lección que haya que aprender y por sobre todo, dejando ir las complicaciones absurdas. Absurdas porque a fin de cuentas, hay pan y amor en casa.
No estaba haciendo mayores esfuerzos y ya había dejado de buscar la “shiny sign”. Allí fue cuando, muy alà 2.0, leí un retweet de @davidlopez que ponía:
#webmaster con inglés que quiera trabajar en Meetic. Enviadme CV o que contacte conmigo para el proceso de selección. Mil gracias! #trabajo
Terminó siendo un “rusted sign”. Sin darle mayor importancia envié mi CV “por no dejar”. Bien hecho James, bien hecho
Me llamaron, la semana siguiente fui a la entrevista y ese mismo día me llamaron para avisarme que me habían seleccionado. La oferta era mejor que la de mi trabajo actual, el horario también y la distancia mucho, MUCHO mas corta.
El 15 de junio empiezo en Meetic. Un trabajo que parece apasionante, entretenido y con un equipo muy majo (sí, a la españoleta).
Quien diga que las redes sociales no son muy poderosas para interactuar con el mundo, es porque no las ha probado como debe. El futuro llegó y es increíble.
No conforme con eso tengo esta semana libre, que me da chance de ir a la fiesta de Quince Años de mi hermana en Venezuela, algo que ya había descartado. Los pasajes salieron baratísimos. En 8 horas la vida dio un buen giro, que parece ir de mejor en mejor.
Y así es como al dejar de buscar una señal brillante, una tan oxidada como puede ser un retweet puede darle un vuelco a tu destino. Siempre he pensado que las metas que te pones y el trabajar por ellas te llevan a donde quieres llegar, pero algunas veces el destino encuentra una forma inesperada de decirte: “por aquí es el camino”.
vaya retweet!
“Oh the rusted signs, we ignored through all our lives
Choosing the shiny ones instead”

Wow
<3
Estoy super contenta por ti.
No podemos escoger las cartas que nos tocan pero sí qué hacer con ellas. (Randy Pausch). Que bueno que hayas decidido jugarte la carta y cambiar para mejor. Muchos éxitos en el nuevo trabajo
Un besote
Me alegra que esa decisión haya mejorado tu trabajo, yo también he aprendido que existen oportunidades muy sencillas o simples que al tomarlas cambian completamente tu vida y la mayoría a mejor.